Vidas de JM
Vidas de JM Novela interactiva de Martín Caparrós

Claro que yo sé cosas. Todos sabemos cosas, pero algunos más que otros, y algunos saben que saben y otros no. Pero un tipo como yo, que no ha leído mucho pero anduvo un poco por el mundo sabe muchas cosas. A menudo son cosas que ni sabés que sabés, como esto de las tortis: cosas que tenés guardadas por ahí sin saber y que de pronto se te aparecen cuando algo las pone en movimiento y decís puta, qué bárbaro, si esto yo ni sabía que lo sabía. El problema es que casi siempre uno se cree que no sabe. Yo en eso soy un pelotudo: me pasé la vida pensando que no sabía tantas cosas, que no sabía cómo se hacían las cosas, que no era capaz de terminar nada bien. Yo creo que, aunque lo odiara, la cantinela de mi viejo me penetró los sesos y terminó por convencerme y al final me creí eso de que era un inútil, uno que no entiende una mierda de nada. Pero mirá cómo son las cosas: resulta que estoy ganando bolsas y más bolsas de guita. Así que algo debo ser, algo debo entender, porque la mejor medida de lo útil o inútil que es un tipo es si gana plata o no la gana. Pero lo bueno es que uno crece: cuando era chico siempre que pensaba que me iba a ir bien con algo en la vida, me imaginaba que se lo refregaba por la jeta al viejo. Y resulta que ahora no, me chupa un huevo lo que piense o deje de pensar. Eso sí que no lo sabía, nunca me lo hubiera imaginado. Cómo me gusta pensar que debe estar esperando mi venganza, asustado por lo que podría hacer para vengarme, y yo no voy a hacer nada de nada, nada más que dejarlo con las ganas… Esa sí que es la venganza de un tipo como yo, de un tipo piola.