Vidas de JM
Vidas de JM Novela interactiva de Martín Caparrós

A veces la imagino. No es un cuchillo en serio, es una de esas púas que estos hijos de puta se hacen en la cárcel con un cacho de metal que consiguen por ahí y lo van afilando poco a poco, con la paciencia que te da estar guardado. Esa es la diferencia: saber que tenés todo el tiempo del mundo, que el tiempo no vale una mierda, que no hay ningún peligro de perder el tiempo porque todo tu tiempo está perdido de antemano, y entonces podés pasarte horas sin hacer nada o pensando en las mariposas de colores o en la teta esa que no quiero nombrar o en cómo le voy a partir la cabeza al conchudo del Gallote, pero sobre todo imaginar la faca que podría traer cualquier hijo de puta cualquier noche para clavármela en el cuello, uno de la banda del Buitre o uno que quiere desafiar al Gallo o uno que se creyó que un día lo miré mal, quién sabe. Acá el chiste es ese: estás en el lugar con más seguridad y de lo único que estás seguro es que cualquiera te la puede dar cuando le da la gana. La cuenta es fácil: uno que está adentro de por vida no se juega nada, de últimas lo pondrán una temporadita en una celda de castigo pero cuando salga va a ser gardel, un pesado, uno con el que no hay que meterse porque te corta en pedacitos: es negocio. Y a los conchudos que manejan la cárcel les conviene: así tienen a todos los presos más tranquilos, asustados, se la piensan más antes de putear o pelear o hacer cualquier quilombo. Les sirve, hijos de puta, te calman a fuerza de amenaza. Te sacan el futuro porque está tan lejos, los años que te podés quedar adentro, y te lo sacan porque es fácil que nunca llegues a esos años. La faca, hijos de puta, el cacho de hierro retorcido que es todo lo que necesitan para tenerte todo el tiempo colgado del pincel. Y, al mismo tiempo, el fierrito no es nada. Podría ser nada, podría ser un cacho de metal escondido bajo el colchón de un preso, pero si ese fulano lo usa para rebanarme el gañote entonces se vuelve la faca del final, la clave de mi vida. ¿Dije la clave de mi vida? La clavé.