Vidas de JM
Vidas de JM Novela interactiva de Martín Caparrós

La verdad que es un polvo cuando ya nada te importa una mierda, ese momento en que entendés que no valía la pena. Uno pierde tanto tiempo, tanta energía preocupándose por pelotudeces, cómo vas a morfar, cómo vas a pagar el techo, con quién vas a coger y esas huevadas que, por más menores que sean, te consumen la vida. Laburás, les dedicás horas y horas y cuando no estás laburando también te la pasás pensando cómo vas a hacer, qué vas a hacer, tratando de encontrar soluciones para la pavada. En cambio uno como yo ahí tirado en ese catre de la pensión rascándose las bolas es un ser superior: está mucho más allá de esas pequeñas preocupaciones para idiotas, ya no se deja zarandear por la tontería de este mundo, los mira desde arriba. Así estaba yo: mirándolos desde arriba y, casi todo el tiempo, cerrando los ojos –total lo que veía ni siquiera era interesante. Lo único interesante era desde dónde los miraba, dónde estaba yo, quién era yo cuando decidí que iba a dejar de ser el que ellos siempre me habían dicho: fue un gran momento, y tenía las bolas gordas, insufladas, magníficas, y la piel del escroto hecha un escracho, casi en carne viva: la viva imagen de un hombre que, cuando dejó de buscarse, se encontró.