Vidas de JM
Vidas de JM Novela interactiva de Martín Caparrós

Es tan difícil saber por qué hacen las cosas las personas. Todos nos equivocamos tanto cuando tratamos de saberlo. Y lo peor es que eso no solo se aplica a los demás: también a uno. ¿Cuántas veces no sabemos por qué carajo hacemos esto o aquello? ¿Será importante? ¿No se podría pensar que lo que importa es hacerlas, no por qué? Ojalá se pudiera. Yo, en todo caso, tengo la sensación de que me paso la vida haciendo cosas que no sé por qué. Y lo malo es que me da miedo de que se me note. Ese es el chiste, supongo: que aunque todos sabemos que hacemos muchas cosas sin razón, o sin tener ni idea de la razón, tenemos que simular que tenemos razones para que los demás no se aprovechen de esa debilidad que supone hacer cosas sin saber por qué. El problema es cuando es al contrario. Me estoy enredando, me parece, pero lo que quiero decir es que me complicaba la vida no saber si el profesor Galván me había echado, como me dijo, injustamente por unas palabras tontas varios años antes o en realidad sabía que yo estaba falsificando declaraciones y cobrando truchadas pero pensó que no me merecía que eso se supiera y me marcara para siempre. Yo quería saber si él sabía, si iba a tener que pasarme años con esa duda y el miedo de que en cualquier momento me tirara a los leones y si sabía y no lo decía quería saber por qué, qué había hecho o dejado de hacer para que me perdonara la vida de esa manera, y hasta se me ocurrió que era un perverso hijo de mil putas que no se había callado por bondad sino porque eso le permitía justamente tenerme agarrado de las bolas con este miedo de que algún día lo dijera y me hundiera, y casi me reía pensando cómo había llegado desde la idea de que era un buen tipo que me tenía algún aprecio y por eso se inventaba esa excusa tonta para echarme a esta de que era un gran conchudo que se armó todo el asunto para que yo viviera cagado en las patas. En fin, que las razones siempre son confusas y que yo viviría mucho mejor si pensara un poco menos, ¿no? O si pensara más claro. Debe ser tan genial entender lo que uno piensa…