Vidas de JM
Vidas de JM Novela interactiva de Martín Caparrós

Yo cuando digo futuro digo mi futuro, lo que yo pueda hacer con mi vida. Las esperanzas que tengo, las ilusiones que me hago y que me convenzo de que si me rompo bien el orto capaz que las consiga. Yo sé que hay otros que hablan de otra cosa: dicen futuro y se les pone la cara de prócer, dicen futuro y dicen el futuro de la patria, el futuro de todos. Parece un chiste: ¿cómo es posible que con todo lo que nos pasó sigamos hablando del futuro, de ese futuro? Cuando los escucho nunca sé si admirarlos o escupirles un ojo. A veces pienso en admirarlos, sí, porque sería como gente valiente que no se rinde nunca, que pese a todo lo que pasa y toda la evidencia siguen creyendo que pueden armar algo, que pueden salvar a este país y darlo vuelta y conseguir que viva. Pero otras veces pienso en escupirlos porque sería como gente tan boluda que no se rinde nunca, que pese a todo lo que pasa y toda la evidencia siguen creyendo que pueden armar algo, que pueden salvar a este país y darlo vuelta y conseguir que viva. Y otras veces pienso en más que en escupirlos porque me parece que no se creen una mierda, que dicen lo que dicen para conseguir sus ventajitas personales, que se aprovechan de que estamos tan jodidos que le creemos a cualquier pelafustán que nos diga algo de lo que siempre queremos escuchar, que nos convenza de que todavía podemos, de que es cierto que nos hundimos pero todavía puede venir superpescado a rescatarnos, y todo lo hacen para tenernos un poco más tranquilos mientras terminan de dejarnos en bolas. Por eso yo cuando digo futuro digo mi futuro, lo que yo pueda hacer con mi vida. Las esperanzas que tengo, las ilusiones que me hago y que me convenzo de que si me rompo bien el orto capaz que las consiga, y así por lo menos no jodo a nadie, no molesto a nadie: si nadie me jode, yo no jodo.