Vidas de JM
Vidas de JM Novela interactiva de Martín Caparrós

Digamos que un bife puede tener entre 90 y 100 centímetros cuadrados de carne, sin contar el hueso ni la grasa. Su espesor, en cambio, varía y lo define: el espesor –decisión humana– le da a cada bife su condición de clase. Pero, más allá de tales vanidades: si se considera un bife común y se divide su superficie en 6 partes parecidas, nos quedan 6 bocados de unos 16 centímetros cuadrados, 4x4, cada uno. Esos trozos son perfectos para una ingesta si se la completa con un volumen de puré que no exceda los 15 gramos, según la misma cuenta: una porción de puré supone alrededor de 100 gramos de papa triturada; dividida por 6 dará esa cantidad. Así, en 6 bocados, se da cuenta del plato, que tiene todas las nutrientes que el cuerpo necesita. Y 6 bocados, según un cálculo generoso, no deberían ocupar más de 5 minutos: es la mejor manera de minimizar –mientras no inventen las famosas píldoras– el desperdicio de tiempo que significa la comida, la humillación de tener que tragar esa energía como los animales.