Antes no me gustaba, pero ahora casi que lo que más me gusta es cuidar a mi hermanita. Yo tengo doce, ella tiene siete; entonces cuando nuestros viejos no están yo le digo que juguemos a que somos como mamá y papá y nos metemos los dos juntos en mi cama y nos abrazamos y nos damos besitos y yo creo que a ella le gusta porque casi nunca me dice que no y a mí me encanta y la abrazo y la acaricio por todos los rincones y a veces me pongo un poco nervioso pero otras veces no, depende, y ahora que lo pienso claro que a ella le gusta porque no es nada nada tonta y el otro día me dijo que ese juego de mamá y papá no se lo podíamos contar a mamá y papá, me dijo, ¿no, Albertito? Y yo le estaba por decir que yo no me llamo Alberto sino Julio, que Alberto es nuestro padre pero entonces ella se empezó a matar de risa y me abrazó y nos revolcamos en la cama muy pegados.