Vidas de JM
Vidas de JM Novela interactiva de Martín Caparrós

Yo tendría que tener una materia favorita; todos los pibes tienen, pero a mí me cuesta encontrar una. Para el dibujo quizá podría ser bueno, no dibujo mal, pero al final todo lo que hago parece un par de tetas. En educación física soy más o menos: tengo huevos, me mando de cabeza, pero hay muchos que tienen mejor cuerpo que yo, que son más altos, más fuertes, más ágiles. La geografía me rompe las pelotas: puros nombres que hay que aprenderse de memoria, y yo prefiero usar mi memoria para cosas más interesantes. La historia es medio igual: en lugar de nombres hay que aprenderse fechas y batallas, es un poco más entretenido pero tampoco sirve para nada. Y lenguaje estaría bien si no fuera tan innecesario: para qué mierda nos van a enseñar un idioma que ya sabemos, el que siempre hablamos. Para eso mejor el inglés si pudiera pronunciarlo un poco bien, es tan difícil. No sé, si tuviera que elegir una creo que elegiría matemáticas porque lo bueno que tiene es que ahí todo es ordenado, cada cosa tiene un lugar y hay un lugar para cada cosa y eso hace que todo sea más simple, si sabés cómo es podés preverlo. A mí eso me gusta; mi problema es que las cuentas no me salen. No sé por qué me equivoco tanto. Si 280 dividido 7 es 40, 280 dividido 7 es 40 y no tiene más vueltas, pero yo a veces le pongo 38 o 30 o lo que sea y entonces todo se me escapa: no tengo paciencia para hacer las cuentas, las deduzco, imagino, y me voy al carajo. Si no fuera por eso, creo que elegiría las matemáticas. No sé, o la religión: ahí lo bueno es que no tenés que pensar nada.