–Papá, yo nunca te pedí nada, es lo único que te voy a pedir, te lo prometo, solamente esto y nunca más te pido nada más.
–No, nene, ya te lo dije: no.
–¿Pero qué te cuesta, papá? Yo lo consigo gratis…
–Ni gratis ni que nos paguen, nene, no seas pelotudo. ¿A vos te parece que el perro va a poder cuidarte? ¿Que te va a poder llevar a hacer caca y pis y todo eso? ¿Y te va a poder adiestrar, que te sientes cuando te diga que te sientes, que te tire una pelota y se la traigas?
–Ni pero ni papá ni un charquito de leche pegajosa. Si querés un perro pedile a los Reyes y capaz que te traen un perro embalsamado.
–¿Qué quiere decir embalsamado?
–Nada, vos, no me rompás más las bolas, nene.