Si pudiera dormir. Estoy seguro de que si pudiera dormir sería otra persona. Cuántas noches me paso despierto, aunque tenga escuela a la mañana, porque una pesadilla me envenena y no encuentro la forma de seguir durmiendo. Y las pesadillas siempre se parecen: no pasan en el mismo lugar ni con las mismas personas, pero lo que pasa siempre es más o menos lo mismo, que hay gente que me putea o se ríe de mí o me provoca y yo trato de hacerme el boludo pero al final me voy al carajo y me pongo a pelear con esos tipos y recién cuando me lanzo contra ellos me doy cuenta de que son unos gigantes o unos superhéroes o unos boxeadores, no sé, depende, cambia, pero lo que no cambia es que me recontracagan a trompadas y entonces de golpe me despierto con dolores horribles en las partes donde me pegaron, me parece injusto. Y enseguida trato de volver a dormirme pero veo que no voy a poder porque sigo viendo a los hijos de puta que acaban de cagarme a palos y me quedo despierto, asustado, digamos que asustado, y lo único que me tranquiliza un poco es verle la carita a Karola cuando duerme tan plácida que casi me convence de que en algún lugar del mundo hay un mundo que vale la pena.