La veo que se viste y se pinta y estoy seguro de que no es para mi viejo, qué va a ser, si él muchas veces ni la mira y además ella sabe que lo tiene agarrado, no, para él no es pero por eso me gustaría saber para qué será, porque la verdad que no creo que tenga un novio por ahí, yo creo que las madres decentes no tienen novios por ahí y la mía será todo lo que sea pero decente debe ser, entonces la única que me queda es que se arregla para ella, para mirarse ella, para pensar que todavía está bien, para consolarse por eso que siempre dice de que se casó con un quedado que solamente sabe manejar su taxi y laburar como un cochino para nada, y entonces ella para olvidarse se viste y se pinta y se mira en el espejo pero después cuando mi papá la llama para decirle que tiene una gran noticia, que la espere –como quien le dice negra lavátela con champú–, ella ni se cambió la bata y le arruinó la fiesta al otro idiota que llegó a anunciarle que por fin había podido comprarse un taxi propio, que ya no iba a tener que trabajar más para el hijo de puta del patrón, que esto era el principio y que ya íbamos a ver. Y no es que hayamos visto mucho pero es cierto que ahora tiene tres y algunos ñatos que trabajan para él y que dice que si esto sigue así, si sigue así porque en este país de mierda nunca se sabe, pronto nos vamos a mudar y Karola va a tener su propio cuarto, que quiere decir que yo también voy a tener mi propio cuarto pero dicho al revés, claro, como todo en esta casa de mierda, y vamos a ver si es cierto, porque de las boludeces que dice mi viejo ya estamos…